Archivo para junio, 2011

Una visita inesperada

Posted in Uncategorized on 27/06/2011 by la7columna

El otro día se coló un duende en mi ordenador. Sí, sí, como lo lees, un duende… y metrosexual, para más señas.

Al principio pensé que se trataba de un virus, pero no me dio fiebre; tampoco me borró archivos ni abría y cerraba los programas, sino que se dirigió directamente a mí, con descaro, guasa y picardía.

Desconozco el mecanismo por el que un duende entra en tu ordenador, aunque intuyo que la puerta se la abriría yo después de tantas horas frente a la pantalla en una noche tan mágica como la de San Juan; de hoguera serviría el calor sofocante de la noche de Madrid, que entra sin piedad en las casas baratas de los suburbios del este, y de llave, el alma de bruja de mi otro yo. ¡A saber!

Empezamos a hablar y, rápidamente, me resultó familiar su esencia, que no su naturaleza (tampoco es que una haya conocido a muchos duendes a lo largo de su vida, así, sin una ayudita psicotrópica). Sin embargo, a medida que pasaba la noche, yo lo iba conociendo cada vez menos, y él a mí cada vez más.

Desde entonces, cada vez que me siento frente a la pantalla armada con un boli rojo que nunca encuentro, no puedo evitar sentirme expuesta y pensar que tal vez está por ahí… observándome desde el otro lado.

Nunca sé cuándo va a aparecer, pero el eco de nuestras conversaciones resuena entre los bytes de mi sobrecargado disco duro y mis programas no responden con la misma celeridad.

¡El puto duende me despista!

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Carpe diem

Posted in Uncategorized on 23/06/2011 by la7columna

«Vive cada noche como si fuera la última …………………….. ………..  …….. ……..  … y cada amanecer como si fuera el primero.» (E. Galeano)

Cuando leí esta frase por primera vez, supe que tenía que hacer algo con ella más allá de saborearla.

Fui a visitar a una alquimista para que me la destilara, y he aquí el resultado:

 

 

Ahora formo parte de la ganadería del Carpe Diem y, aunque haya hecho trampas para colarme porque no soy de la misma especie, espero que no se note la impostura.

Hoy puede ser un gran día (Serrat)

En este tiempo

Posted in Uncategorized on 11/06/2011 by la7columna

En este tiempo de cambios. Cuando las soledades hacen asambleas en las plazas para recordarnos que todavía se puede hacer algo juntos. Cuando el ordenador te da de comer, pero te pide a cambio que te pongas gafas y pegues la nariz a la pantalla mientras llama a la soledad de fuera para que sea ella quien te ¿acompañe?

En este tiempo de hastío existen momentos que te recuerdan que en la no-vida aún hay vida. Como las gotas de rocío que se forman al amanecer. Efímeras y refrescantes.

Ensancha el alma (Extremoduro)

Reparaciones

Posted in Uncategorized on 07/06/2011 by la7columna

Esta mañana me han tirado en la ITV. Yo creía que estaba perfectamente, pero a esos inspectores los entrenan bien y siempre te descubren algún piloto roto donde una creía funcionar perfectamente.

Me ha dicho que la luz de freno trasera tiene fundido el fusible y que, aunque me parezca completamente prescindible para moverme por la ciudad, siempre que quiera disminuir la velocidad o detenerme me van a seguir pitando los coches ofendidos por no haber sido avisados, y que si quiero que dejen de ponerme nerviosa con su insoportable estridencia (o evitar que me den algún día por detrás), tengo que cambiarlo de una vez por todas para que no me dé más la lata, aunque no me apetezca lo más mínimo porque siempre encuentro algo mejor que hacer. Pero claro, como el piloto está detrás y no lo veo, yo pensaba que era preferible estar pendiente del dibujo de las ruedas y el depósito de la gasolina, que al fin y al cabo son los que me llevan. Pero no. Está claro que voy a tener que darle a eso de la mecánica en profundidad y hacer caso a los invisibles para que este viaje sea menos accidentado y más placentero.

También me ha dicho que tengo obstruido el sistema de ventilación y que me falta un tornillo, que por eso me dan sofocos. Que para desatascarlo de verdad, lo mejor que puedo hacer es deshacer mi percha favorita y meter el alambre por los conductos hasta conseguir expulsar las emociones anquilosadas que me impiden airearme como es debido. Que es mejor que lo haga yo sola, para que pueda reconocer aquéllas que me obstruyen y evitar que me vuelvan a atascar el alma en el futuro. Que me destile y le eche al circuito unas gotitas de esencia de moi para que aguante más tiempo, aunque siempre terminará atascándose, pues es un defecto que viene de fábrica.

Le he hecho caso y, la verdad, ha salido de todo. Como conduzco muy deprisa, el motor estaba pasado de rosca y funcionaba muy revolucionado, lo que consumía bastante combustible. Además, los amortiguadores estaban sobrecargados y empezaban a bloquear la dirección en los baches. Y en el circuito del sistema de ventilación había de todo; polvo del malo, alguna que otra decepción, la arena del reloj que se me rompió aquel día, alguien que no lo era tanto… en fin, mucho ruido y pocas nueces.

He prestado mucha atención a cada cosa que iba sacando a ver si, ya de paso, encontraba el tornillo que me faltaba. El mecánico me ha dicho que no las reutilice ni de coña, así que he tenido que caracterizar cada una para que las admitieran en el vertedero de residuos peligrosos, pero me da a mí que me he traído de vuelta parte del tóxico conmigo porque ahora me pica ahí mismo. ¿Por qué no me habré puesto unos guantes?

Por cierto, al final, ni rastro del tornillo.

Mercedes Benz. Janis Joplin