Archivo para junio, 2010

Los toros desde la barrera

Posted in Uncategorized on 14/06/2010 by la7columna

Que me perdone mi querido, y antitaurino, amigo «el cadenas», por asomar la cabeza por aquí, precisamente, con un símil taurino, pero no encuentro una expresión que defina mejor el estado de mis últimos ¿…? E, ironías de la vida, servidora, que también detesta los Toros (que no a los toros), siente que la metáfora le queda como anillo al dedo , ¿o será esto una alegoría?… Y ya no sé si horrorizarme o, por el contrario, sentirme aliviada. Es igual, un tropo no deja de ser un tropo y siempre puedo deleitarme pensando en el dedo al que le sienta bien ese anillo, ¿adivinas cuál?

Me dice un amigo que la vida es una partida de cartas que reparte el destino. Yo seguiré jugando, aunque iré de farol siempre que pueda, para darle vidilla al juego o juego a esta vidilla. Es más, últimamente no hago más que ir de farol y, a la larga, la tensión de envidar con pedrete agota (qué más da, si es sólo un juego. ¿Un juego? ¿No hablábamos de la vida?… Mala retórica, pues).

Un buen jugador (o vividor) podría hacer virguerías con las que me reparten, pero a una es que la sacan del mus y lo mejor que le puede pasar es que el tótem que se disputan dos apuestos caballeros haga diana en mitad de mi frente, ¡juas!, y me regale una (nueva) cicatriz, sobre otra (y vieja) cicatriz. ¡Genial!, me encantan las cicatrices (no, si al final voy a descubrir a la optimista que hay en mí).

Pero, claro, no se consiguen cicatrices desde el otro lado de la barrera, o en una gradita de sol, donde lo más que te puede dar es una lipotimia o una almohadilla si la faena no ha sido buena; para eso, para marcarte, hay que pisar el albero (y perdona, cadenas, por seguir utilizando vocabulario taurino), llenarse de polvo y coger al toro por los cuernos (vaya, otra vez. ¡Cómo estoy hoy con los morlacos!).

Como la cosa trata de concretar lo abstracto, determinaré mi informe indeterminación concretando mi ¿abstractura? si digo (o escribo) que entre el mundo exterior y mi yo más egocéntrico existe una barrera incolora, inodora e insípida, además de inmaterial, pero que es tan sustantiva que me impide pasar al otro lado (break on through to the other side), aunque me muera de ganas… ¡Puf, qué a gusto me he quedao!

Por lo pronto, en el próximo concierto de Sabina pisaré la arena, envidaré a la grande y pegaré tales botes que seguro, seguro, alcanzo a ver algo por encima del muro, o eso espero… y si no, que me recoja del suelo el cadenas, a quien espero estar ya punto de convencer con esta última estocada…

Era broma, no he podido evitarlo. Es ésta…

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