¿Diálogo de besugos? ¿Maneras de vivir?

– ¡Puf! No sé por dónde empezar…

– Pues empieza por el principio.

– Sí, por el principio pero… ¿cuál de ellos?

– No sé, ¿el que acabe mejor?

– ¿El mejor final del principio?

– Sí, el mejor final del principio.

– Pero no sé los finales todavía…

– Pues empieza por el que apunte maneras.

– ¿El principio o el final?

– El principio o el final ¿qué?

– El principio, o el final que apunte maneras…

– ¡Estás imposible, ¿eh?! Pues será el principio si los finales no los sabes todavía.

– Pero eso es muy relativo, nunca se sabe lo que puede pasar; si lo malo ahora luego será bueno o si, por el contrario, lo que ahora parece mal luego irá bien…

– Pues escoge uno al azar.

– Soy de naturaleza indecisa.

– Pues rebélate, o tira una moneda al aire.

– Pero una moneda me ofrece solo dos posibilidades y yo tengo más de dos principios así que tendría que elegir dos de ellos y, como te dije antes, soy de naturaleza indecisa.

– ¿Y un dado?

– Un dado me ofrece seis.

– ¿Y no es suficiente?

– Definitivamente, no.

– ¿Y dos?

– ¿Dos qué?

– Dos daaadooos.

– ¿Doce?… tampoco.

– Doce no, dos, ¡Dioss!

– Ya, ya, dos dados… doce principios.

– Brrrr. ¡Lo tengo! Escoge el número de dados que comprenda todos tus principios.

– Umm… esto… que digo yo que… que no sé cuántos tengo.

– ¿No sabes cuántos tienes?

– No, no sé cuántos tengo.

– ¿Y cómo no lo vas a saber?

– Nunca los conté.

– Pues cuéntalos y acabamos de una vez por todas, me está entrando dolor de cabeza.

– No puedo contarlos.

– ¿Por qué?

– Porque aparecen continuamente, mientras que otros hacen lo propio y van desapareciendo también…

– ¡Pues si que eres complicada!

– ¿Complicada porque soy indecisa o indecisa porque soy complicada?

– Lo que prefieras.

– No es cuestión de preferir…

– Entonces ¿de qué es cuestión?

– De lo que sea, o complicada por indecisa o indecisa por complicada; algo será, y lo mismo me da que me da lo mismo, pero algo tendrá que ser.

– ¿Y qué fue antes, el huevo o la gallina?

– Eso mismo me pregunto yo. ¿También te complicas?

– Intento no hacerlo.

– Por eso somos amigas ¿verdad?

– Verdad, pero me levantas dolor de cabeza.

– Y tú a mí, pero te quiero.

– Yo también te quiero.

– Por cierto, ¿tú vives?

– Claro, ¿acaso no me ves y estamos hablando? ¿No irás a empezar otra vez?

– ¿Empezar a qué?

– A complicarnos.

– ¿Y si así fuera? Llevo paracetamol, para el dolor de cabeza, digo.

– Ja, ja, ja. Venga, me tomo uno y seguimos.

– Te preguntaba que si vives porque quería saber cuántos principios tienes.

– ¿Principios de qué?

– De qué va a ser, de historias.

– ¡Puf! No sé, no me había parado a pensarlo.

– ¿Y te vas a parar?

– ¿Parar a qué?

– ¿A qué va a ser?, a pensarlo.

– No sé.

– ¿Naturaleza indecisa?

– Ja, ja, ja.

– ¿Nos tomamos unas cañas?

– ¡Vale!

6 comentarios to “¿Diálogo de besugos? ¿Maneras de vivir?”

  1. perro verde Says:

    Aunque con la chapeta ida, me alegra tu vuelta. Para mi es una muy buena señal.

  2. la7columna Says:

    ¡Hola Perro Verde! ¿Dónde habrá ido a parar (la chapeta), me pregunto? Tal vez ande sobrevolando cualquier paraíso terrenal…

  3. Amiga …. ! Bienvenida ! , te eché de menos muchisimo , menos mal que regreseste y encima con esta ¿ declaracion de principios ? ¿ De mil principios de historias diferentes ? No veo la hora de leerlas .
    Te quiero

  4. Como iba a negarme Says:

    Si llego a saber que esté iba a ser el resultado, no te hubiese dejado “Historia de cronopios y de famas” ;)….que no, que me gusta! LLevamos también espidifen,vale?
    Beso.
    Ah, se me olvidaba: ningún final es bueno.

  5. la7columna Says:

    ¡Hola Cris! Es bueno estar de vuelta y encontrarte. Yo también te quiero amiga (por cierto, ayer te escribí como anónima, será que mi “chapeta” no ha regresado del todo).

    Como iba a negarme, ¡si es que todo se pega! En cuanto al avituallamiento farmacológico, no te preocupes, llevamos espidifén, enantyum, paracetamol, ibuprofeno y, si me apuras, cosicas más fuertes si es necesario (*am, *in, *um, …), si no, siempre podremos pasar el dolor de la cabeza a una bola de cuarzo blanco o de obsidiana arco iris ¿no crees? Y déjame también decirte que existen finales buenos, en las pelis, en los libros, en algunas relaciones, en las cuestas arriba y, cómo no, en el dolor… Besos.

  6. anónimo Says:

    Me ha gustado volver a leer a La 7 columna en estado puro, ¡fantástica!.
    ¿ Por qué un principio y un final ?, sabes que ambos son final y principio de algo que todavía no has escrito, te encanta jugar, y nos gusta tu juego. Un beso y sigue con la duda ¿inquietante?, espero que no.

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