Despido interior

He descubierto que prefiero venir al trabajo empastillada, y no sé si he encontrado la llave que me lleve al equilibrio que busco y necesito o, por el contrario, al camino de la perdición.

Cuando vas al trabajo empastillada todo se ralentiza; no discutes por el tráfico que te encuentras en el camino, caminas despacio y te acompaña laniebla 3 mañana una sonrisilla «médica» que hace que todo, absolutamente todo, lo veas y lo proceses pero te toque un pie. Asistes a tu curro como a ver una película (un drama o una mala comedia, según el día) donde tú eres la única espectadora y los actores son el resto, the others.

Los hay para todos los gustos: pedazo de actores, actores mediocres, enchufados sin talento, guapas sin cerebro… y luego están los papeles. Hay malos que son malísimos (como en las telenovelas) y buenos que sufren mucho (o yo misma cuando entro en la película); hay esbirros, hay amantes, hay envidias, intrigas, espontáneos, tramas corruptas, algún que otro cameo sorprendente… en fin, todos los ingredientes para un buen culebrón o una peli de la mafia. Eso sí, no hay galán, tampoco nadie que le llegue a la suela del zapato a don Vito Corleone, por lo que la peli está resultando ser un poco mala… claro, ¡¡como que es española!!

Me faltan las palomitas, la coca-cola y la oscuridad, pero eso, ajustando la dosis, igual llego a conseguirlo.

Me gusta la niebla que me nubla y hace que mis días en esta «singular» empresa transcurran en la distancia; mi cerebro recubierto de una película aceitosa por donde todo, absolutamente todo, resbala, se desliza y fluye así, sin más.

Creo que me volveré adicta a las pastillas…

 

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3 comentarios to “Despido interior”

  1. Como iba a negarme Says:

    Creo que me volveré adicta a las pastillas….

    Creo que lo conseguí, y ahora, fuera del anfiteatro en el que me sentaban las pastillas he descubierto que prefiero no ir a trabajar…y mucho menos empastillada.

    Reconozco esa sensación de mera espectadora, en la que la película pasaba ante tus ojos, con una sonrisa dibujada en tu cara y sin poder hacer nada….total, todo está grabado en una cinta! se trataba de esperar hasta “The End”, un día tras otro…..hoy drama, mañana comedia, pasado género negro….,y un día consigues la coca-cola, la oscuridad y las palomitas y es mucho peor: ese día te das cuenta que no cambian la película, que siempre es drama, y siempre ganan los malos….las escenas dulces, tiernas, de amistad, de cameo las han cortado, descubres también que no era una sonrisa lo que habían dibujado las pastillas, era un mueca….esperpéntica!

    Si se pudiera ir como asistiendo al teatro, y no al cine….

    • la7columna Says:

      Menos mal que, por suerte, al final siempre se encienden las luces de la sala ¿verdad?; aunque mucho mejor cambiar la butaca por un banquito al sol…

  2. menchurol Says:

    ¿Os habeis preguntado si esas “pelis” son tal cual se perciben,o se trata simplemente que están rayadas , que estamos viendo lo mismo sin darnos cuenta y que con un “corta y pega” es posible pasar, de mero espectador, a ser tú la que escriba el argumento donde no falte el color, la sorpresa, la risa, la amistad, etc. En definitiva, levantar la cabeza, mirarte al espejo y decirte: ¡ nena, tu vales mucho!

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