Archivo para junio, 2009

Lunes

Posted in Uncategorized on 29/06/2009 by la7columna

Odio los lunes, sin embargo no odio los septiembres. Los lunes se vuelve al trabajo y, en mi caso, también los septiembres…

¿Por qué odio a los unos y no a los otros?, me pregunto.

Pudiera ser porque, en septiembre, comienza un nuevo curso lleno de calendarioposibilidades y, aunque llevo muchos años repitiendo, no pierdo la esperanza de que, en algún momento, en la «escuela de la vida laboral» puedas pasar de curso con asignaturas pendientes (como en nuestro, «cada vez mej(pe)or», sistema educativo) o, con un poco de suerte, cambiar incluso de centro.

Sin embargo, los lunes… ¡ay!, los lunes son la evidencia de que todoorejas de burro sigue igual, de que no te has podido quitar las orejas de burra y sigues castigada al final de la clase; ni siquiera con el alivio de mirar a la pared, sino de frente a la clase a la que odias, al sistema que detestas y en el que estás condenada a repetir, y ver que repites, cada lunes…

Odio los lunes porque no hay esperanza…

(ni música)

¿A qué huelen las vacaciones?

Posted in Uncategorized on 26/06/2009 by la7columna

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Mis vacaciones huelen a tiempo libre y a sal. Al cricrí de los grillos y al rocío de la mañana. Huelen a agua y a sierra. Huelen a sol y a verde.

Huelen a compañía. Huelen a mi abuela, y aún conservan el aroma de mi abuelo. Huelen a mi infancia… y ahora a la de mis hijos.

Huelen a un libro, reservado para ese tiempo. Huelen a palabras y a botellines de cerveza.

Mis vacaciones huelen a (son)risas; huelen a sexo; huelen al cielo;

huelen a VIDA…

Mi mundo ideal

Posted in Uncategorized on 25/06/2009 by la7columna

mundofeliz_1

Mi mundo ideal es un mundo feliz (pero no como el de A. Huxley).

Es feliz porque:

La gente es feliz porque…

se basa en el ser porque…

mantiene la esencia porque…

es un mundo sencillo porque…

somos humildes porque…

ofrece igualdad de oportunidades porque…

coopera más que compite porque…

vive y deja vivir porque…

 somos parte de un todo,

Por eso…

No existe la envidia y por eso…

no existe la violencia y por eso…

no hay guerras y por eso…

pierde el dinero y por eso…

gana la Tierra y por eso…

se mantiene el equilibrio y por eso…

estamos más sanos y por eso…

crecemos felices y por eso…

somos felices por eso…

mi mundo es feliz

(y hermoso.)

Apuntalando emociones

Posted in Uncategorized on 24/06/2009 by la7columna

Cuando un edificio tiene problemas en su estructura, bien porque ha sufrido los efectos de un terremoto o una explosión, porque está en apuntalamientoruinas o, simplemente, porque está mal construido, aparecen «peligrosas» grietas. Lo que se suele hacer, en estos casos, es apuntalar el edificio para impedir que se derrumbe, hasta dar con la solución más efectiva que pueda corregir el origen de su defecto y rescatar la estructura. Existen toda una serie de técnicas de ingeniería civil para utilizar según sea el origen del problema que presenta la estructura.

Pues bien, servidora es otra estructura —unas veces sub-atómica, otras supra-atómica y, (casi) siempre, emocionalmente inestable— así que hoátomoy me pregunto: ¿dónde puedo encontrar un ingeniero/a emocional que me enseñe a apuntalar las emociones en peligro de derrumbamiento? Tengo una amiga —o un oráculo— que dirá —o dijo— que las emociones no se apuntalan, que es mejor dejarlas ir, pero yo quiero retener algunas de las mías, que me gustan y estoy perdiendo…

 ¿Pueden recuperarse los sentimientos que se escapan por las grietas del alma?

¿Alguien me presta un andamio?

 

Una ¿amiga?

Posted in Uncategorized on 19/06/2009 by la7columna

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Tengo una amiga.

Una vieja compañera que me visita desde hace mucho tiempo.

Si no está no la suelo echar de menos porque, aunque desaparezca por largo tiempo, sé que al final siempre vuelve.

Está a mi lado siempre en los momentos malos, no espera a que la llame y, sin avisar, siempre aparece en el momento más (o menos) inesperado.

No sé qué haría sin mí, pero yo sí sé lo que haría sin ella.

Me habla sin palabras, su abrazo duele y su compañía ahoga.

tn2Se llama Ansiedad.

 

 

 

 

 

Lobos con piel de cordero

Posted in Uncategorized on 17/06/2009 by la7columna

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Ve con cuidado.

Vas en silencio por la noche del camino, y aunque la luna es llena y la niebla blanca, la noche es negra como el abismo.

Ve con cuidado.

Porque avanzas desnuda y, aunque la piel es fuerte, tú eres tan frágil como la desnudez con que caminas.

Ve con cuidado. Sigue el camino y, otras veces, salte de él. Y con cada paso, tu cuerpo se llenará, a veces de heridas, a veces de tactos, a veces de besos, a veces de hiel…

Ve con cuidado, no te detengas, sigue desnuda y mira de frente… Pero busca a los lobos con piel de cordero. Aprende a reconocerlos y descúbrelos, para alejarte, porque si te descuidas se beberán tu sangre para inyectarla en sus ojos, te escupirán a la cara su baba fétida y putrefacta, con olor a muerte, y comenzarán a devorarte mientras todavía vives… y entonces, ya no podrás caminar desnuda nunca más.

Personas-llaga

Posted in Uncategorized on 13/06/2009 by la7columna

Multitud de veces me he preguntado por qué los seres humanos cuando tenemos una llaga no podemos dejar de tocarla una y otra vez con la lengua. (Si sigue ahí, déjalo ya, que no se va a ir antes por mucho que nos torturemos). Lo mismo sucede si nos sale un grano, lo tocamos, también una u otra vez,  haciéndonos daño incluso, quizá esperando a que por arte de magia una de esas veces haya desaparecido y ya no esté. Pues bien, igual que con las llagas y los granos, a mí me sucede lo mismo con algunos «periodistas». No sé qué extraño mecanismo subconsciente con tintes masoquistas me obliga a escucharlos, clavada, extasiada, impertérrita, pero para ponerme de los nervios una y otra vez. Bueno, realmente, tengo personajes-llaga repartidos por toda la red social:peras

Política: no puedo, no puedo, no puedo con el tufillo a laca para cardar lo incardable de un tándem «entre peras y manzanas con no llego a fin de mes».

Cine: no puedo, no puedo, no puedo con esa rubia tan sobrada, a-ha, requetemegaguayquédivinasoy, que antaño formó tándem con un costumbrista director de cuestionado prestigio.

Televisión: no puedo, no puedo, no puedo con muchos y muchas pero, en especial, no puedo con ese pequeño y musculado pelirrojo, acompañado de dos indiscretas hormigas, que tiene que ser el novio en la boda, el niño en la comunión y el muerto en el entierro.

Periodismo: con permiso de una entrañable pareja recién conocida, no puedo, no puedo, no puedo con esa abuelita, con pinta de «chihuahua cabreao», nombre de especia y apellido que suena a caribe, con ese presentador de noticias, cuyo hermano (ministro) me fascina (por ahora), que comparte con la rubia actriz el carácter de requetemegaguayquédivinosoy perocómosemenotatodo. Sin duda, la palma en este mundillo se la lleva otro tándem y, aquí, presento mis respetos a quien ella ya sabe, formado por un ex-rojo viperino y una rubia tan oronda que sus neuronas patinan en la sobremesa radiofónica. El primero me resulta muy muy divertido, sobre todo en las mañanas, cuando es necesario despertar al cuerpo y a la mente y escucharlo agiliza el proceso. La segunda, la segunda, la segunda… pasar las tardes con ella es como depilarte pelo a pelo y engancharte  la piel.

Pues bien, estaba yo anoche torturándome con Telemadrid de fondo cuando irrumpió en pantalla otro de mis personajes-llaga favoritos para alterarme durante un minuto. Cuando aparece, nunca puedo evitar soltar un: ­­¡Coño!, del susto que me doy.

Pues bien, la susodicha desplegó su sonrisa más sibilina para recordarnos que la izquierda había perdido en las pasadas elecciones europeas en t­oda Europa. Agggggggghh, y disfrutaba taaanto mientras lo decía, ladeando la cabeza hacia la «derecha» y entornando esa mirada suya tan andrógina y tan peculiar, que daban ganas de vomitar. Y yo dando saltos en el sofá, ¡no puedo, no puedo, no puedo!, y mi chico al lado ¡que no, que no, que no, que pone esa cara porque hay alguien escondido debajo de la mesa!…

De manera totalmente predecible, sí, me alteré, pero no podía dejar de mirarla hasta que en pleno clímax nervioso dio paso al hombre del tiempo.

metereo3¡Puf!, un alivio, porque si algo tienen en común las informaciones meteorológicas de cualquier medio «informativo», sea televisión, prensa o radio, es que sus hombres y mujeres del tiempo quedan fuera de cualquier tentáculo ideológico con aviesas intenciones, y la información se da tal cual es. Si hace sol, hace sol en todas las cadenas, si llega una borrasca procedente del norte de Europa, entra para todas ellas, y si soplan fuertes rachas de componente este, todos nos despeinamos, veamos el canal que veamos (mi guiño aquí para el hombre del tiempo de Antena 3, el único que ha conseguido, con su pasión, que sea capaz de tragarme la sección entera).

Desde entonces, y desde ahora, me hago fan inconmensurable de la sección meteorológica de los informativos porque así, cuando llegue a casa:cambio climatico1

1º- Mi último contacto con la realidad informativa del día, que no de opinión,  no va a suponer ninguna alteración de mi estado nervioso.

2º- No me va a importar dónde hayan escondido los niños el mando, puedo ver la sección desde cualquier canal y el tiempo será siempre el mismo (por lo menos hasta el día en que los hombres y mujeres del tiempo nos empiecen a hablar también del cambio climático).

3º- Y ya de paso podré ser yo, alguna vez, quien le diga a esa «amiga» si el tiempo se arregla para el fin de semana.