El final del verano
Se acaba el verano y, con él, los sueños que no fueron más que eso, la vela cuya llama nos alumbró en las estrelladas noches de insomnio.
Se acaba el verano y se lleva con él el tiempo, el sol, el agua y la brisa. Tiene ya preparadas las maletas y, cuando menos lo esperemos, nos habrá abandonado hasta el verano que viene, pero, entonces, el equipaje que traiga será otro, nunca más éste.
El verano se acaba y nos deja una ausencia que hará más crudo el frío invierno. Y a ella… a ella sólo puedo desearle que, esté donde esté, brille siempre el sol, que tanto le gustaba, y le dé paz (porque eso de descansar como que no iba con ella).
Buen viaje, suegra.
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31/08/2011 a 17:30
Me has hecho llorar como el primer día.
Me hacía falta.
Gracias
31/08/2011 a 21:22
No era mi intención, pero, si te hacía falta, me alegro. Hay cosas que sólo se pueden llorar.
Un beso (no hace falta que te diga que me tienes para lo que necesites, ¿verdad?),